
El músculo académico de la IBERO Puebla resulta esencial para la generación de conocimientos que benefician a la sociedad poblana y al país. Es por ello que la muestra de sus esfuerzos, investigaciones y alcances tiene un lugar privilegiado en la Semana de la Investigación, que este año celebra una edición más con las y los catedráticos de la Universidad, así como investigadores invitados que enriquecen la práctica universitaria.
Las autoridades universitarias se hicieron presentes en esta nueva edición. El Dr. Alejandro Guevara Sanginés, Rector de la IBERO Puebla, estuvo a cargo de la inauguración de esta jornada, importante para construir “sólidas reflexiones en torno a nuestro quehacer investigativo; provoque la reflexión comunitaria interdisciplinar y transdisciplinar, convoque la colaboración para trazar nuevos horizontes”.
El titular de la Rectoría exhortó a “imaginar futuros posibles, construir presentes dignos y cimentar en nuestra comunidad un compromiso por renovar nuestra vocación intelectual al servicio de la realidad. El rigor crítico e intelectual debe ir acompañado de nuevas formas de construir y socializar conocimiento”.
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“Celebro que esta Semana de la Investigación haga propios los grandes desafíos que atraviesa nuestra época y que ponga como punto de partida a la incertidumbre, para que nuestro trabajo intelectual sea verdaderamente esperanzador”: Dr. Alejandro E. Guevara Sanginés. __________________________________________________________________________________________________
El Dr. Guevara Sanginés enmarcó este evento también en un momento global convulso, donde pareciera que “la obsolescencia programada alcanzara a nuestra propia ciencia. Vivimos sin duda un tiempo de crisis donde lo viejo se aferra y no termina de morir; y donde lo nuevo no termina por nacer, ni por aparecer en cualquier ecografía”. En ese sentido, la Dra. Lilia Vélez Iglesias, directora general Académica, remarcó el sentido de la labor investigativa en la IBERO Puebla.
“Nosotros sostenemos que todo proyecto de aprehensión y comprensión de la realidad debe poner en el centro a las personas, sus situaciones y necesidades, y realizarse siempre en apego a prácticas transparentes, éticas y legítimas”, explicó la Dra. Vélez.
Por su parte, el Dr. Gonzalo Inguanzo Arteaga, director de Investigación y Posgrado —área encargada de este magno evento—, agradeció el esfuerzo de todas y todos los que lo hicieron posible. “Este espacio desde su mismo nombre implica un reto. Implica el reconocimiento de tanto que tenemos por hacer: investigar en la incertidumbre, conocimiento, imaginación y responsabilidad en un mundo cambiante”.
El conversatorio inaugural abordó estas inquietudes desde dos visiones experimentadas de la investigación, representadas por la Dra. María Eugenía Sánchez Díaz de Rivera, socióloga especializada en la crisis civilizatoria, y el Dr. Jorge Ibáñez Cornejo, experto en química y enseñanza de las ciencias.
En el marco de este espacio, el Dr. Jorge Ibáñez Cornejo destacó que la investigación, más allá de su dimensión técnica, está impulsada por una vocación ética y social. “Lo que me mueve fundamentalmente es el servicio y la curiosidad”, afirmó, al subrayar que el conocimiento debe orientarse a atender problemáticas urgentes como el cuidado de la casa común. Desde su experiencia, insistió en que la generación de conocimiento exige compromiso, trabajo colectivo y una mirada interdisciplinaria que permita incidir en la realidad.
Por su parte, la Dra. María Eugenia planteó que la investigación actual se desarrolla en un contexto de “resquebrajamiento civilizatorio inédito”, caracterizado por crisis ambientales, sociales y simbólicas. En este escenario, advirtió que “tenemos problemas para nombrar, para sentir, para convivir y para interiorizar”, lo que obliga a replantear las categorías tradicionales del conocimiento. Frente a ello, llamó a “abusar la mirada”, es decir, abrir nuevas formas de comprensión que permitan interpretar un mundo en transformación constante.
Ambas perspectivas coincidieron en la necesidad de repensar el papel de la universidad ante estos desafíos. El Dr. Ibáñez Cornejo subrayó que es fundamental formar estudiantes con capacidad de asombro, compromiso social y sentido ético: “No tomen ninguna decisión sin tomar en cuenta antes cómo afecta a los más vulnerables”. En tanto, la Dra. Sánchez Díaz de Rivera enfatizó que la investigación debe orientarse hacia la construcción de sentido y dignidad en contextos adversos, más allá de la mera producción de datos o resultados.
La catedrática propuso entender la investigación como parte de un horizonte más amplio de sabiduría, que permita “caminar en medio del fuego con prudencia, pero con decisión”. En ese sentido, concluyó que las universidades están llamadas a “construir presentes dignos, solidarios y celebrantes”, capaces de responder con responsabilidad y esperanza a las incertidumbres de nuestro tiempo.













