Redacción

El proyecto Tejiendo Voces, desarrollado por estudiantes de la UPAEP, recibió una mención honorífica en la categoría “visibilización e integración de grupos originarios” del Premio Estatal de la Juventud “Vicente Suárez” 2026, reconocimiento que distingue el trabajo de jóvenes que contribuyen al desarrollo de sus comunidades.

La iniciativa está encabezada por Istak Xóchitl González López, estudiante de Ingeniería de Software y originaria de Cuetzalan del Progreso; Iván Carmona Caballero, estudiante de la Licenciatura en Administración Financiera y Bursátil, originario de Xochitlán de Vicente Suárez; y Joel Shajid Munguía Jiménez, estudiante de la Licenciatura en Derecho, originario de Huehuetla, Puebla. Los tres forman parte del programa Una Apuesta de Futuro de la UPAEP.

Una iniciativa que nace desde las comunidades

Tejiendo Voces nació a partir de la preocupación de sus integrantes por la disminución en el uso y transmisión de las lenguas originarias. El proyecto centra su trabajo en el náhuatl y busca que las nuevas generaciones no solo conozcan la lengua, sino que encuentren espacios para practicarla, compartirla y reconocerla como parte de su identidad cultural.

Como parte del proceso, el equipo realizó un diagnóstico con jóvenes de comunidades de la Sierra Nororiental de Puebla para conocer el uso del náhuatl y las condiciones que influyen en su preservación. En Zoatecpan y Xochitlán de Vicente Suárez, identificaron la necesidad de generar nuevas estrategias para acercar la lengua a niñas, niños y jóvenes.

Durante el Verano 2026, Tejiendo Voces llevó a cabo actividades en Zoatecpan y Xochitlán de Vicente Suárez, donde trabajó con estudiantes de secundaria y primaria. En Zoatecpan realizaron cinco sesiones de trabajo y conformaron la primera generación de Cazadores de Historias, integrada por estudiantes interesados en continuar participando en el proyecto.

Uno de los principales resultados fue la creación de un glosario colaborativo audiovisual de la variante local del náhuatl, elaborado con la participación de jóvenes de la comunidad. También desarrollaron materiales didácticos, entre ellos, un memorama y una adaptación del juego UNO en náhuatl, como recursos para facilitar el aprendizaje y la práctica de la lengua.