La Copa Mundial de Futbol 2026 será un espacio de encuentro para millones de personas de distintas nacionalidades, culturas e identidades. En este contexto, el respeto y la integración de las personas en un entorno armonioso es fundamental para garantizar la convivencia de los más de 5.5. millones de asistentes que espera el país.

La Lic. Anabel Herrera Hernández, académica y responsable de la Defensoría Adjunta de Promoción, Prevención y Cuidado de la Defensoría de Derechos Universitarios (DDU) de la IBERO Puebla, revisa el contexto y remarca la importancia de aprovechar este evento para fomentar una convivencia basada en el respeto y la inclusión.

La especialista señala que, si bien el Mundial representa una oportunidad para compartir la emoción del deporte y fortalecer los vínculos comunitarios, también es importante reconocer que este tipo de celebraciones pueden dar lugar a expresiones discriminatorias, como comentarios racistas, sexistas, clasistas, homofóbicos o transfóbicos que afectan la dignidad de las personas y reproducen desigualdades históricas.
En ese sentido, invitó a reflexionar críticamente sobre las formas en que se vive y se comunica la pasión deportiva.

En una fiesta hecha para todas las edades y contextos, el entusiasmo generado por los partidos no debe convertirse en una justificación para normalizar discursos de odio, violencia o exclusión que afectan a diversos grupos sociales.

Asimismo, recordó que el futbol ha sido históricamente un espacio marcado por desigualdades. Como ejemplo, durante gran parte del siglo XX las mujeres enfrentaron restricciones para participar profesionalmente en este deporte, una situación que evidencia cómo ciertas prácticas discriminatorias han estado presentes en la historia del futbol y continúan generando debates sobre inclusión y derechos.

La académica también destaca que la diversidad de países y culturas presentes en el Mundial no garantiza por sí misma relaciones igualitarias. Por el contrario, es necesario reconocer que muchas de las estructuras de discriminación continúan manifestándose a través de estereotipos, prejuicios y formas de comunicación que suelen pasar desapercibidas en la vida cotidiana.

Además, diversos movimientos sociales han cuestionado algunos de los impactos asociados a la organización de grandes eventos deportivos internacionales, entre ellos procesos de desplazamiento, despojo y otras formas de violencia que afectan a comunidades específicas. Por ello, consideró fundamental mantener una mirada crítica que permita comprender la complejidad de estos fenómenos más allá del espectáculo deportivo.

Desde la IBERO Puebla, la invitación es a vivir el Mundial como una oportunidad para fortalecer la cultura del respeto, la inclusión y los derechos humanos, promoviendo espacios de convivencia donde las diferencias sean reconocidas y valoradas como parte de la riqueza de nuestras comunidades.