
En México, cada 17 de julio se conmemora el Día Nacional de las Personas Defensoras del Medio Ambiente, que recuerda el papel fundamental que ocupan en el cuidado de la casa común y en la consolidación del Estado de derecho. Esta fecha se ha vuelto imprescindible para visibilizar y respaldar el trabajo de quienes, de forma individual o colectiva, dedican su vida a la protección del entorno natural y los derechos humanos.
Sin embargo, esta conmemoración también evidencia la labor de defensa se realiza bajo condiciones de riesgo extremo. Desde 2024, la Clínica Jurídica Minerva Calderón y el Instituto de Investigaciones en Medio Ambiente Xabier Gorostiaga, SJ, ambas instancias de la IBERO Puebla, han participado activamente en la Iniciativa DefiéndeMEsoamérica.
Este proyecto está orientado a la implementación de medidas de protección regional para este grupo de personas y a la documentación de la situación que atraviesa la región mesoamericana: de acuerdo con el monitoreo y registro de la Iniciativa, México es el país más peligroso en la región para las personas defensoras.
Entre enero de 2024 y diciembre de 2025 se registraron 117 asesinatos y desapariciones de personas defensoras de derechos humanos ambientales, de la tierra y los territorios con motivo de la labor de cuidado de sus territorios. Entre los estados con más asesinatos se encuentran Michoacán (25), Guerrero (24), Oaxaca (20) y Chiapas (17).
A esta alarmante cifra de agresiones letales se suman dinámicas cotidianas de violencia que buscan frenar su digna labor a través de actos de criminalización, estigmatización pública y las constantes amenazas a las que se encuentran expuestas las comunidades y liderazgos ambientales.
Como ejemplo de lo anterior, la IBERO Puebla recopiló el testimonio de dos defensores de la comunidad de Telchaquilo, ubicada en la península de Yucatán en el municipio de Tecoh. Sus integrantes han sido objeto de criminalización y desprestigio por oponerse a la expropiación de sus tierras por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en donde se encuentra un sitio sagrado para la comunidad maya.
Desde la Clínica Jurídica y el IIMA se enfatiza que este preocupante contexto hace necesario redoblar esfuerzos en el diseño e implementación de mecanismos eficientes de protección integral para las personas defensoras de los derechos humanos ambientales. De igual manera, llaman a frenar los discursos y prácticas que deslegitiman su importante contribución en la construcción de un Estado garante de los derechos humanos, transparente y democrático.
En congruencia con la misión y visión de mejorar el mundo, la IBERO Puebla reafirma su compromiso con el cuidado de la casa común y la vigencia de los derechos humanos, reconociendo el papel histórico de las personas que cuidan de la vida en el contexto de una crisis ambiental y climática.













