La Universidad participó en las conferencias de la ONU sobre cambio climático, impulsando una visión que vincula la justicia climática con la defensa de los derechos humanos en la región.
La IBERO Puebla continúa fortaleciendo su presencia en los espacios internacionales de discusión sobre cambio climático y derechos humanos en colaboración con la iniciativa DefiéndeMEsoamérica. En esta ocasión, un académico participó en las conferencias de junio de los Órganos Subsidiarios de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Este proyecto, interdisciplinario e interinstitucional es impulsado desde el Departamento de Ciencias Sociales y el Instituto de Investigaciones en Medio Ambiente Xabier Gorostiaga, SJ (IIMA), de la Universidad Jesuita, en conjunto con las organizaciones Sotz’il, de Guatemala, y Oro Verde, de Alemania.

Como parte de ese actuar colectivo, el Lic. Joaquín Sánchez Cedillo, responsable de Vinculación e Incidencia de la Clínica Jurídica Minerva Calderón, representó a la IBERO Puebla y a DefiéndeMEsoamérica en este espacio estratégico para el diálogo internacional en torno a las políticas climáticas y la construcción de acuerdos globales.

El Lic. Joaquín Sánchez explicó que esta participación representa un paso importante para la incidencia global de la IBERO Puebla, al incorporarse como observadora en un foro donde se discuten decisiones fundamentales sobre medioambiente, acción climática y derechos humanos.

Durante esta participación, se promovió una visión de la justicia climática que reconoce la estrecha relación entre la protección del medioambiente y la defensa de los derechos de las personas y comunidades que históricamente han cuidado sus territorios, particularmente en la región mesoamericana.

En este contexto, la IBERO Puebla y la Iniciativa enfatizaron en la necesidad de visibilizar la situación que enfrentan personas defensoras del territorio y del medioambiente, quienes con frecuencia son víctimas de agresiones, amenazas y violaciones a sus derechos por parte de distintos actores, pese a la labor fundamental que realizan en la protección de los ecosistemas.

Como parte de la iniciativa, se facilitó la participación de una defensora ambiental de Costa Rica, quien compartió su experiencia sobre los desafíos que enfrentan quienes protegen el territorio, así como las condiciones de vulnerabilidad, violencia e invisibilización que persisten en diversos países de la región.

Esta intervención permitió colocar en la agenda internacional la importancia de construir políticas climáticas que incorporen una perspectiva de justicia social y garanticen la protección de las personas defensoras del medioambiente, reconociendo su papel esencial frente a la crisis climática.