Compromiso humano, dedicación y excelencia académica. Estos son los factores que llevaron a seis estudiantes de la IBERO Puebla a ser acreedores de la beca económica Federico Gómez Suárez, la cual, en honor a su fundador, busca impulsar el talento joven que transforma el mundo a través de proyectos innovadores.
Los trabajos beneficiados hablan por sí solos: el estudiante de Ingeniería en Comunicaciones y Electrónica, Luis José Mora Díaz, recibió el primer lugar por el desarrollo de un prototipo de sistema de monitoreo de la calidad del agua. Issac Hortiales Arzate, estudiante de Ingeniería Mecánica, obtuvo una mención honorífica por su traje de exploración y entrenamiento psicomotriz para niños con discapacidad visual.
Igualmente, Alexa García Aguilar, Regina Díaz Pérez, Rafael Acevedo Contreras, de Ingeniería Biomédica, y Alejandro Álvarez Flores, egresado de dicha licenciatura, recibieron financiamiento gracias al diseño y validación de un sistema modular para prótesis de miembro inferior en pacientes pediátricos.
Cada proyecto refleja el alto valor de incidencia social que las y los estudiantes tienen presente en su quehacer profesional. Esto es reconocido por el Mtro. Enrique Villa Álvarez, director del Departamento de Ciencias e Ingenierías: “Nosotros buscamos ser los mejores para el mundo. Lo de menos es ser los mejores para mí o para mi empresa. No: necesitamos ser los mejores para el resto, siempre con una vocación de servicio”.
La Mtra. Ana Moreno Hernández, coordinadora de la Licenciatura en Ingeniería Biomédica, ve en este grupo un semillero de talentos que, además de llevar el sello jesuita en su práctica profesional, son estudiantes dedicados, atentos y ampliamente participativos en todos los ámbitos de su vida universitaria.


“El querer tener impacto en la gente es parte del sello jesuita, es la estampa del impacto social en todo lo que hagamos. Lo traemos en las venas”: Mtra. Ana Moreno ____________________________________________________________________________________

Innovación con sello IBERO Puebla
El proyecto de Luis José nació de una fuerte convicción por ofrecer una mejora sustancial en la calidad de vida de las personas a través del monitoreo del agua que consumen. Esto gracias a que, en sus estudios, el futuro ingeniero descubrió que a través de la tecnología se puede coadyuvar a la prevención de enfermedades.
“La tecnología es una herramienta, entonces es nuestro deber como ingenieros buscar en qué podemos usarla exactamente y definirla” para así poder sacarle el máximo provecho. Lo mismo pasó con Isaac, que, inspirado por su hermano, portero del equipo de futbol para personas ciegas y débiles visuales Topos Puebla, desarrolló el traje de exploración que pretende ayudar a niños y niñas con esta condición.
“Es un área donde pude combinar mis pasiones, tanto el fútbol como la ingeniería, y al ver cómo se desarrollaban los niños pequeños, me surgió esta idea para poder ayudarlos a adaptarse mejor, poder ser más independientes y sentirse más seguros”, explicó.
Las infancias son uno de los grandes ejes de estos proyectos, pues son de los sectores más vulnerables en la actualidad. Ejemplo de ello son los pacientes pediátricos que necesitan prótesis, que dependiendo de su calidad, adaptación y parte del cuerpo al que estén destinados, tienen un valor de entre 20,000 y 120,000 pesos.
Ante este panorama, Alexa, Regina, Rafael y Alejandro desarrollaron una prótesis que puede adaptarse fácilmente a las necesidades de niñas y niños de cualquier edad, pues brinda la posibilidad de acoplarse a su cuerpo mientras crecen, lo que significa un alivio considerable para la economía de las familias y una oportunidad para las infancias de desarrollarse libremente.
“Desde la carrera siempre buscamos cómo hacer tecnología accesible para todas las personas con discapacidad, y la verdad es que tenemos una gran oportunidad de poner nuestro granito de arena para cambiar un poquito las cosas”, dijo Alexa. Los seis jóvenes beneficiarios de la Beca Federico Gómez Suárez siguen desarrollando sus proyectos para la incidencia social.