Cada 27 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Turismo, una fecha que invita a reflexionar sobre el papel de esta actividad en la construcción de sociedades más prósperas, inclusivas y sostenibles, esto en el marco de la adopción de los Estatutos de la Organización Mundial del Turismo (actualmente conocida como ONU Turismo) en 1970.

En este marco, el Mtro. Vladimir Barra Hernández, coordinador de la Licenciatura en Administración Turística y de la Hospitalidad de la IBERO Puebla, destacó la importancia de la educación para responder a los desafíos de un mundo en constante transformación.

Desde la tradición educativa de la Compañía de Jesús, la formación universitaria implica no solo la transmisión de conocimientos, sino un proceso de transformación personal y social. Por ello, Barra Hernández señaló que el turismo requiere profesionales competentes, conscientes, compasivos y comprometidos con el bien común, capaces de comprender que detrás de cada destino existen personas, comunidades, historias, culturas y ecosistemas que deben ser respetados y valorados.

El académico subrayó que la educación puede contribuir a formar liderazgos que promuevan la innovación, la responsabilidad ética y una visión humana del desarrollo turístico. En este sentido, educar para el turismo también significa educar para el encuentro, el diálogo intercultural y la generación de oportunidades que favorezcan una vida más digna.

Como Universidad Jesuita, la IBERO Puebla busca que el conocimiento se ponga al servicio de la justicia social, que la investigación responda a las necesidades de las comunidades y que la experiencia profesional se oriente al cuidado de la casa común. Bajo esta perspectiva, la formación de agentes de cambio desde el turismo representa una vía para contribuir a un mundo más sostenible y solidario.

En el Día Mundial del Turismo, el Mtro. Vladimir Barra Hernández invitó a estudiantes, docentes, egresados, empresarios, autoridades y comunidades a reconocer el potencial transformador de la educación y a convertir cada aula, proyecto y experiencia de aprendizaje en una oportunidad para construir un turismo que genere valor compartido, promueva la dignidad humana y fortalezca el futuro de las sociedades.