
El uso indiscriminado del suelo para fines agrícolas y ganaderos -sin dar tiempo a su remediación-, el aumento constante de la población que demanda agua potable y el establecimiento del sector industrial en la región Puebla-Tlaxcala, son algunos de los factores que han deteriorado el ecosistema de la cuenca del río Atoyac y provocado que sea la tercera más contaminada en México, con descargas residuales de más de 10 mil empresas, principalmente de los sectores químico, textil y automotriz.
Además de la contaminación de suelos, agua y aire, se altera el régimen hidrológico superficial y subterráneo del área, existe pérdida de biodiversidad en flora y fauna, entre otras consecuencias derivadas de políticas hídricas deficientes y el desconocimiento de la población sobre la importancia de dicho sitio.
Para remediar esta situación, un grupo multidisciplinario de investigadores de la BUAP, entre ellos Jorge Alejandro Torres Jaramillo, del Instituto de Ciencias (ICUAP); José Salvador Mozo Arista y Juan Francisco Leyva Cuevas, ambos de la Facultad de Ingeniería, proponen un tratamiento integral de la cuenca del río Atoyac que conlleve a su restauración ecológica y a la atención de sus problemas inmediatos.
En el proyecto se establecen 41 acciones y 674 actividades agrupadas en seis áreas y tres ejes transversales (salud, derechos humanos y cambio climático). Entre las acciones propuestas están la reforestación de zonas degradadas, control de la erosión de suelos de la cuenca, determinar el estado de los componentes del área de estudio, identificar daños a la salud e instaurar 100 puntos de medición de la cuenca, lo que beneficiaría a 750 localidades y 2.5 millones de habitantes.
Para el desarrollo del proyecto participan investigadores de las facultades de Arquitectura, Ingeniería Química, Ingeniería y Economía de la BUAP. También colaboran académicos de la UNAM y de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla.