
Comprender qué ocurre a nivel químico cuando una señal Raman se intensifica es el objetivo de una investigación encabezada por la doctora Alia Méndez Albores, del Departamento de Investigación en Zeolitas del Instituto de Ciencias de la BUAP.
El proyecto, denominado “Elucidación del aporte químico en SERS, como una aportación al diseño de estrategias ad hoc para la detección de analitos”, busca generar nuevos conocimientos sobre la Espectroscopía Raman Aumentada por Superficie (SERS), una técnica que permite detectar sustancias con una sensibilidad muy elevada.
La SERS utiliza radiación láser sobre moléculas que se encuentran cerca de superficies nanoestructuradas, generalmente elaboradas con metales nobles. Aunque ya se conoce ampliamente el papel del mecanismo electromagnético en la intensificación de la señal, la participación del mecanismo químico todavía representa un tema de estudio para la comunidad científica.
La investigación pretende analizar principalmente los procesos de transferencia de carga y la interacción electrónica entre las moléculas y los materiales utilizados como sustratos. Con ello, se busca que los resultados puedan contribuir al desarrollo de estrategias para detectar sustancias de interés ambiental, clínico y médico.
En este trabajo participa también Marek Procházka, investigador de Charles University, en la República Checa, reconocido por sus estudios sobre SERS y sus mecanismos de intensificación. La colaboración entre ambos especialistas ya produjo una publicación conjunta y contempla nuevos experimentos para profundizar en el mecanismo químico de esta técnica.
El proyecto forma parte del Capítulo Ciencia Básica y de Frontera de la Convocatoria Nacional de Investigación Científica y Humanística de la Secretaría de Ciencias, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI), cuyo propósito es impulsar investigaciones que permitan responder preguntas científicas aún abiertas.
Para desarrollar el proyecto, el laboratorio de la BUAP cuenta con equipo especializado y tecnología de vanguardia que permite realizar investigaciones de relevancia internacional. Además, participan estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado, quienes adquieren experiencia durante el proceso científico.
Méndez Albores considera que la formación de estudiantes va más allá de obtener resultados experimentales. De acuerdo con la investigadora, el trabajo científico ayuda a desarrollar cualidades como la disciplina, la capacidad de seguir procesos y la resiliencia, herramientas que pueden trasladarse también a la vida cotidiana.












