La arquitectura también puede ser una herramienta para transformar barrios, mejorar la calidad de vida y enfrentar los retos ambientales. Bajo esta visión, las investigadoras de la Facultad de Arquitectura de la BUAP, Adriana Hernández Sánchez y Julia Judith Mundo Hernández, fueron reconocidas con el Premio de Arquitectura “Francisco Becerra” 2026.

El galardón, otorgado por el Premio Nacional de Arquitectura y el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla, distinguió dos trayectorias que, aunque parten de campos distintos, coinciden en un mismo propósito: hacer de la arquitectura una disciplina vinculada con las necesidades de la sociedad.

Adriana Hernández Sánchez obtuvo el reconocimiento en la categoría Investigación Académica en Arquitectura, gracias a una trayectoria enfocada en la regeneración urbana, el espacio público y la vivienda en centros históricos.

Su trabajo no se limita al análisis académico. Desde 2012 impulsa, mediante la iniciativa Regenera Espacio, proyectos en los barrios de San Antonio, El Refugio y Santa Anita, además de intervenir en Analco a través del proyecto Casa Analco. En estas iniciativas, la participación de los habitantes ocupa un lugar central en la búsqueda de soluciones para mejorar su entorno.

Doctora en Espacio Público y Regeneración Urbana, Arte, Teoría y Conservación del Patrimonio por la Universidad de Barcelona, Hernández Sánchez también forma parte del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), ICOMOS mexicano, Design for All Foundation y del grupo de investigación CR Polis de la Universidad de Barcelona.

Su trayectoria internacional ya había sido reconocida en 2020, cuando recibió el Premio Internacional de Buenas Prácticas de la Design for All Foundation.

En otra vertiente de la arquitectura, Julia Judith Mundo Hernández fue reconocida en la categoría Trayectoria Catedrática, distinción que refleja sus años de trabajo académico y de investigación en torno al hábitat saludable y sostenible.

Doctora en Arquitectura por la Universidad de Nottingham, en Reino Unido, Mundo Hernández ha concentrado sus investigaciones en temas como vivienda, energías renovables y estrategias bioclimáticas. Entre sus trabajos destaca el diagnóstico ambiental y social relacionado con la producción artesanal de ladrillo y loseta de barro.

La investigadora también encabeza el Cuerpo Académico “Diseño y Tecnología” y forma parte del SNII, además de pertenecer a organismos especializados como el Instituto Colegiado de Ingenieros de Servicios de Edificación (CIBSE) del Reino Unido y la Asociación Internacional de Estructuras (IASS).

Su trabajo se extiende además a redes dedicadas al estudio de comunidades vulnerables frente al cambio climático, pobreza energética, bienestar ambiental y conservación de cementerios patrimoniales. A ello se suma su labor como directora de la publicación digital Pragma.

El reconocimiento a ambas académicas pone de relieve dos maneras de entender la arquitectura: una que busca recuperar y fortalecer el tejido social de las ciudades, y otra que apuesta por espacios habitables más saludables, eficientes y sostenibles.

Más allá de las aulas, sus investigaciones muestran que la arquitectura puede convertirse en una herramienta para responder a problemas cotidianos y contribuir a construir ciudades más incluyentes y resilientes.