Redacción

El año está a punto de acabar, por lo que comienza el momento perfecto para manifestar propósitos, planear nuevos proyectos y encausar intenciones para el año venidero. En México, las tradicionales uvas en las campanadas del Año Nuevo o salir con las maletas a la calle para atraer viajes son cada vez más frecuentes entre la ciudadanía.

La Dra. Zaira Rosas Lara, coordinadora de Medios Universitarios de la IBERO Puebla, explica que, más allá de las creencias y la cultura, estos rituales de cierre y comienzo de año pueden ser herramientas valiosas para ordenar pensamientos, definir metas y dar paso a nuevos ciclos. Por ello, recomienda reflexionar sobre por qué estas prácticas son positivas y cómo realizarlas de manera efectiva.

La académica señaló que esta temporada se caracteriza por el cierre de procesos y el inicio de etapas nuevas. Por ello, hacer rituales como escribir propósitos o anotar aquello que deseamos dejar atrás puede ayudar a visualizar lo que se quiere lograr y a comenzar el año con intención. Agradecer, reconocer el camino recorrido y pensar en nuevas metas también forma parte de este proceso.